Comprender es sanar

Aun actualmente hay personas que creen que ir al psicólogo es para personas poco más que trastornadas, nada más lejos de la realidad. Solo los cuerdos son capaces de tener conciencia de que algo no funciona y lo mejor es enfrentarlo; sin embargo, no suele ser fácil admitir que solo, uno mismo, no podrá resolverlo. Buscar ayuda, no siempre será una decisión sencilla.

Para empezar, acaso sea interesante saber como se llaman y qué hacen cada uno de los especialistas dedicados a la psicología: psicoanalistas, psiquiatras y psicólogos, puede que parezcan todos lo mismo, no es así.

  • Los psiquiatras son médicos que cuando entienden que el síntoma tiene origen fisiológico, curarán o paliarán la enfermedad mental mediante tratamiento farmacológico. Algunos psiquiatras también se forman como psicoanalistas.
  • Los psicólogos, generalmente no son médicos. Su especialización se centra en las conductas humanas.
  • Los psicoanalistas, son en general médicos y psicólogos, formados específicamente en el psicoanálisis clínico y que previamente al ejercicio profesional, habrán realizado su propio psicoanálisis. Esta última condición es un requisito imprescindible.

Esta es mi profesión

Mis pacientes acuden a la consulta por muy diversos motivos: trastornos fisiológicos, malestares inespecíficos, angustia, insomnio, apetitos desmesurados de cualquier orden, falta de concentración, conflictividad familiar, incapacidad para terminar los estudios, fobias y temores, y otras muchas afecciones. También es frecuente recibir pacientes decepcionados por tratamientos milagrosos “en 5 sesiones te comerás el mundo”, “si no te sientes mejor es porque no eres suficientemente positivo…”. “Mírate al espejo y repítete que hoy será un gran día”… y lo que en realidad necesitan es una lectura más profunda de sus padecimientos.

No, al paciente no le sirven las recetas de aplicación universal, el psicoanálisis no es un método de autoayuda que sirve por igual a todos y nos convierte en seres obligados a ser felices, a ser más eficientes en el trabajo, a ser mejor esposo o a tener una mejor relación con las amigas. El psicoanálisis, es un tratamiento individualizado que parte de las propias vivencias personales del paciente para adentrarse en el inconsciente.

Cuesta aceptar la existencia de un mundo interno dentro de nosotros mismos que además, resulta que parece imponerse con más fuerza incluso que nuestra propia voluntad. Admitir que una parte de nosotros mismos nos es desconocida, nos desconcierta y da inseguridad.

No es extraño que a menudo se tienda a obviar e incluso negar la existencia del inconsciente. En el ámbito médico se constata a diario que las psicopatologías vinculan la emoción al sistema inmunitario.

En la consulta del psicoanalista, se va abriendo el libro de la vida del paciente y se van leyendo o releyendo capítulos mal leídos o mal entendidos, muchas veces ya desde la infancia. El trabajo del psicoanalista ayudará a interpretar y dar recursos al paciente, no para que cambie el pasado, ni el presente traumático, ya no es posible, sino para aumentar su resistencia a las aflicciones que la vida le irá poniendo a su paso y que inevitablemente le tocaran vivir. De esta manera, es como el propio paciente va encontrando y dando sentido a su vida.

Es así de simple. Así de complicado.